domingo, 18 de noviembre de 2007

Diario de un viaje

 

En los próximos días pasaré a relatar el viaje a Sudáfrica, los lugares que visitamos, los recorridos, lugares recomendables, otros menos recomendables,...
Si alguién le interesa algún "waypoints" o "track" me los puede pedir, tengo todo el viaje grabado con el GPS, y excepto localizaciones de nidos o especies sensibles lo demás esta a la disposición de quien me lo pida.
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miércoles, 31 de octubre de 2007

viernes, 26 de octubre de 2007

sábado, 20 de octubre de 2007

Noticia sobre la abolición de las corridas de toros


Esta noticia apareció en El País el 19 de octubre de 2007.

Intelectuales y artistas piden la abolición de las corridas de toros

SILVIA BLANCO - Madrid - 19/10/2007

El Congreso se llenó ayer de escritores, cantantes, actores. De unas setenta asociaciones defensoras de los animales. Pidieron, en un manifiesto, la abolición de las corridas de toros; la redacción de una ley estatal que defienda los derechos de los animales; que se tipifique como delito el maltrato a las otras especies. Y una última vindicación: que, en una hipotética reforma constitucional, se reconozcan los derechos de los animales. Fue en una jornada parlamentaria organizada por los dos diputados de Los Verdes (integrados en el Grupo Socialista). El divulgador científico Eduard Punset, el director de cine Juanma Bajo Ulloa, el filósofo Salvador Pániker o el humorista Forges son algunos de la treintena de nombres que lo suscribieron.

Otros defendieron el manifiesto en persona, como la escritora Lucía Etxebarria. Vaticinó que dentro de 20 años no habrá corridas, porque en nombre de la tradición no son defendibles "ni los combates de gladiadores, ni las ejecuciones públicas ni la extirpación del clítoris", así que tampoco, razonó, los toros. "La única diferencia entre un holocausto humano y uno animal es que nosotros tenemos voz", prosiguió la también escritora Ruth Toledano.

Mientras hablaban, un par pantallas mostraban cadáveres de vacuno colgando, zorros enjaulados, visones despellejados o a un hombre matando a palazos a una foca.

jueves, 18 de octubre de 2007

Interesantísimo artículo


Este interesantísimo artículo apareció el Jueves, 18 de Octubre de 2007, en Granadahoy.com

El hombre, un lobo... para el lobo.


Luis Gómez Jacinto, Catedrático de Psicología Social de la Univ. de Málaga.

HOMO homini lupus. La expresión se corresponde perfectamente con la historia de la humanidad, que puede ser narrada a través de las decapitaciones, crucifixiones, desmembramientos, quemas de herejes, cámaras de gas, bombas nucleares y todo el arsenal de la capacidad humana para la destrucción. A medida que aumentaba este inventario de horrores hemos ido desarrollando todo un repertorio de herramientas morales que nos permiten incluir a cada vez más personas dentro de nuestro círculo moral y afectivo. Debemos felicitarnos por esto y seguir ahondando en el reconocimiento de la dignidad del ser humano, sin que un hombre sea un lobo para otro hombre. Ahora llega el momento de preguntarnos por qué los hombres somos también unos lobos para los lobos, para los otros animales con los que compartimos el mundo.
En este mes de septiembre se celebran las fiestas del pueblo vallisoletano de Tordesillas. El festejo más conocido de las mismas es el toro de la Vega: ancestral ritual taurino en el que un ejemplar de más de 500 kilos es alanceado por caballistas y peones hasta darle muerte. Prohibida desde hace unos pocos años, la tradición dice que quien acierte con la lanza de muerte puede cortar los testículos del toro y mostrarlos orgullosamente en la punta de su pica. El ganador es aclamado por el pueblo y obtiene del Ayuntamiento una lanza de hierro forjado. No es difícil encontrar en la geografía española fiestas similares, en las que un pueblo entero somete a un animal, habitualmente un toro, a tradiciones consistentes en adornarlo con alfileres, pasearlo enmaromado por las calles del pueblo, coronarlo con bolas de fuego en los cuernos, derribarlo, y otras antiguas y crueles costumbres con el eufemístico nombre de tradiciones populares. Como en otros aspectos, España no es diferente a otros países en esto de la crueldad festiva hacia los animales. Buena cuenta de ello pueden dar los zorros ingleses, los gallos latinoamericanos, los gorilas africanos o los elefantes asiáticos. Hay en los seres humanos de los más diversos lugares geográficos una fascinación por el dolor, la sangre y la muerte de los miembros de otras especies. Pareciera que la crueldad formara parte de nuestra propia naturaleza.

La crueldad es infligir deliberadamente un dolor físico o psicológico a un ser vivo, con indiferencia a veces, pero con el evidente deleite del perpetrador en la mayoría de las ocasiones. La crueldad es un subproducto conductual de la actividad predatoria del homo sapiens, motivada por los refuerzos, alimenticios básicamente, que se derivan de esta adaptación. Está estrechamente unida al denominado complejo dolor-sangre-muerte del que están dotadas las especies cazadoras. Este complejo activa el comportamiento predatorio y cazador: el terror de la presa y el forcejeo por escapar, el derramamiento de su sangre, los gritos mientras sufre graves heridas y es devorada todavía viva. Compartimos con otros depredadores este rasgo, pero la crueldad requiere un sistema cognitivo y social muy avanzado, como el que nosotros poseemos. En nosotros, el disfrute con la crueldad es una manifestación culturalmente elaborada de la adaptación predatoria.

La historia de la humanidad ha visto muchas formas de canalizar esta predisposición al deleite con el sufrimiento de otros seres vivos. En la mente del lector estarán ritos y espectáculos crueles que históricamente los seres humanos hemos montado para arropar religiosa, ideológica y culturalmente el ancestral instinto predatorio. El circo romano, los castigos y ejecuciones públicas medievales, los sacrificios humanos, son buenos ejemplos de la crueldad como entretenimiento. El derramamiento de sangre de las víctimas, sus gritos de dolor y su muerte provocaban en los espectadores un alto nivel de activación emocional. Esta activación es la que guía también nuestra mirada morbosa hacia un accidente de tráfico, un acto violento o una película de terror.

La crueldad hacia los animales es la parte más arraigada de esta tendencia humana. Los actos crueles contra los animales se consideran, en muchas ocasiones, como el resultado inevitable de una actividad beneficiosa o necesaria para el hombre. La alimentaria es la más evidente. Otra, menos obvia, es la experimentación biomédica en la que se produce pero no se desea y se trata de evitar el sufrimiento de los animales. También hay ocasiones en las que simplemente se ignora o se niega el padecimiento animal.

Lo que algunos denominan crueldad sádica se caracteriza porque el sufrimiento del animal es intencionado y es motivo de entretenimiento para el causante del daño. Esta forma de crueldad es menor ahora que en el pasado. Afortunadamente, el desarrollo cultural de las sociedades modernas ha ido poniendo freno a esta pasión cruenta. Sin embargo, los ritos, los espectáculos y las fiestas en las que se inflige un sufrimiento al animal, única y exclusivamente como parte del entretenimiento de los espectadores, siguen estando presentes en este mundo postmoderno.

martes, 16 de octubre de 2007

¿Arte? Artículo Rosa Montero en El País 16/10/2007




Este artículo ha sido publicado en El País el 16 de octubre de 2007
  y da idea de la catadura moral de algunos... Lo peor no es que algunos sean capaces de esto, que es muy grave, lo peor y lo que más tristeza produce es ver que hay gente que lo justifica...
Hay que hacer algo por cambiar el mundo, y aunque no es mucho, creo que firmar para que no acuda en 2008 a la Bienal Centro- americana de Honduras el energúmeno éste, puede ser un paso hacia adelante... pincha aquí para firmar

Respeto

ROSA MONTERO 16/10/2007

Guillermo Vargas Habacuc es un costarricense que dice ser artista. En agosto hizo una exposición en una galería de Managua y, tras atar a un perro a una pared, lo dejó morir de hambre. Según él, esa sádica, bárbara y necia obviedad era una manifestación artística. En Internet pueden verse fotos estremecedoras del pobre animal. La noticia ha llegado ahora hasta mis manos empujada por una campaña internacional de recogida de firmas para evitar que ese matarife acuda en 2008 a la Bienal Centroamericana de Honduras (puedes firmar en http://www.petitiononline.com/13031953/).
El repugnante montaje de Habacuc reabre la cuestión de los límites del arte, o cómo bajo la excusa del hecho artístico se pueden cometer todo tipo de tropelías que en realidad sólo buscan llamar la atención y sólo son puro narcisismo patológico. Hace dos años, una exposición del Reina Sofía de Madrid incluyó un vídeo de 53 minutos en donde se veía matar a martillazos a una vaca; y lo peor fue que el Consejo de Críticos de Artes Audiovisuales sacó un comunicado en defensa de "la libertad creativa". Qué triste que, justamente aquellos que deberían estar reflexionando sobre el arte, sobre su sentido y sus fronteras morales, prefirieran abdicar del pensamiento y cultivar el corporativismo y el lugar común. ¿Pero qué demonios es la libertad creativa? ¿Les parecerá creativo matar de hambre a un perro? Y entonces, ¿por qué no hacer arte de atormentar a un niño, por ejemplo? Aterrorizar a un crío durante horas, ¿no revelaría muy creativamente el sustrato referencial del miedo arquetípico y otras mentecateces semejantes? El caso Habacuc roza una cuestión aún más esencial, una de las fronteras de la civilidad del siglo XXI: la comprensión de nuestra continuidad orgánica con el resto de los animales, y la certidumbre de que no seremos capaces de respetarnos a nosotros mismos si no respetamos a los demás seres vivos (igual que, tras la Revolución Francesa, hubo que aprender que la libertad del hombre sólo se podía conseguir si también englobaba a la mujer). Pasado mañana, Los Verdes españoles organizarán una jornada parlamentaria en apoyo de la postergada Ley Nacional de Protección Animal. Necesitamos esa ley: por los animales y por nosotros.

lunes, 15 de octubre de 2007

Blog Action Day. http://www.proyectogransimio.org/


Hoy es el día del año elegido para que desde el mayor número de blogs posible hacer campaña en favor de una causa justa. Este año el tema es el medio ambiente, así que cada blog elige un tema relacionado con el medio ambiente para darlo a conocer. El elegido por mi es el de los Derechos de los Animales, ya que me parece una de las conquistas por las que debemos luchar, y de ese modo conseguir un mundo más justo y más habitable.

Antaño se lucharon por causas que hoy día nadie medianamente "normal" duda de que son justas, como son la lucha contra el racismo, contra la discriminación de la mujer,... en esos temas queda muchas cotas que conquistar, pero eso no debe impedir luchar por nuevas causas.

Uno de los frentes abiertos en este tema es el de otorgar a grandes simios (chimpancés, gorilas, bonobos y orangutanes) parte de los derechos básicos de los que, actualmente solo gozan los seres humanos: el derecho a la vida, a la libertad y a no ser maltratados ni física ni psicológicamente. Para conseguir esto lucha el Proyecto Gran Simio:

http://www.proyectogransimio.org/

Si, ya se, “¿cómo se puede pedir derechos fundamentales para los simios si millones de seres humanos todavía no los disfrutan?”. Es el típico argumento del que no lucha por nada, ni nadie... para que voy a luchar porque los niños de Sierra Leona no vayan a la guerra si en España hay gente que pasa hambre... En definitiva se trata de luchar contra un "ismo" más (racismo, machismo,...) el especismo, es decir la discriminación por pertenecer a otra especie. Antes se consideraba normal esclavizar a un homo sapiens que no perteneciera a nuestra misma "raza" o grupo étnico. Pues bien, ahora se pretende dar un paso más, y extender a otras especies los derechos de la nuestra, ya que no hay ninguna razón objetiva para no hacerlo.
Estos grandes simios tienen la misma capacidad de sufrir que el homo sapiens, tienen capacidad de aprender, lenguaje, tienen su propia cultura, son capaces de trasmitírsela a sus hijos, conversan entre ellos, tienen pensamientos privados, imaginación, recuerdos temporales, autoconciencia, empatía, capacidad de engañar, curiosidad, sentido del humor, sentido del tiempo, consciencia de la muerte, y son capaces de mantener una amistad que dure toda la vida...
Visita el enlace y podrás conocer más cosas de este proyecto, detrás del cual no hay cuatro locos, sino científicos de todo el mundo.